Desfile de Vestidos de Novia en Zaragoza

“Era todo tranquilidad, solo trabajo y trabajo, los nervios no existían en ese momento. Sólo había una pregunta en mi cabeza  ¿ merecerá la pena ?…” Hoy, os hablo de mi primer desfile.

Decidí presentarme, en el último momento, a uno de los desfiles que se hacen en Zaragoza y que aglutina a las marcas de moda más importantes de nuestro comercio. En este desfile se dejan ver diferentes tiendas y estilos para todos los gustos y todas las edades. Todo ello organizado por ECOS.

Sólo podía presentar 6 modelos, en ellos quería mostrar algo diferente, novedoso y atrevido ( aunque hubiese deseado mostrar 20 más).

Al principio es una sensación rara, no hay dudas ni nervios, solo ronda en mi cabeza alguna pregunta de cómo será aquello. Después, cuando tienes todo preparado y listo para ese día, es cuando un hormigueo se empieza a colar por todo mi cuerpo, aunque he de reconocer, que apenas se nota. Es algo lento y nada doloroso.

Ha llegado el día, todo empieza, el movimiento de la gente ¿te gusta esto así o asá? alguna voz que te dice: no te preocupes por nada, al final siempre sale bien. Lo que comienza con apenas nervios, te vas dando cuenta de que ellos se van apoderando de ti. Intentas no transmitirlo a nadie de tu alrededor, porque si no, sabes que  te olvidarás de algo o que simplemente algo no saldrá bien…

Las modelos están ya listas, preparadas para desfilar, les recuerdas todo( o al menos, eso intentas). Comienza la música y desde arriba ( digo arriba, porque el desfile se realizo en el Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón, y todos los profesionales nos situábamos en la parte superior) ves salir una a una , las dos primeras con vestidos de fiesta y las 4 restantes de novia. Y entonces, me doy cuenta, al ver la reacción de la gente , de que si, que realmente han merecido la pena tantas horas de patrones, de corte y de la confección artesanal de cada uno de los modelos y complementos.

Mi familia y amigos no saben nada acerca de los modelos, quería que fuese sorpresa, ver sus caras y reacciones con todo terminado.

Mensajes de texto y videos llegan a mi móvil, son ellos dándome la enhorabuena, palabras bonitas y agradecimientos… pero no solo de ellos, también de mis compañeros de profesión. Es, en ese momento, cuando más orgullosa me siento de mi misma por haber participado en este evento.

Que la gente valore todo el trabajo artesanal y manual de cada uno de los modelos realizados era uno de mis propósitos. Me gusta que la gente vea que sigue en pie ese oficio tan bonito como el mío y que poco a poco intento que eso no se pierda, aunque he de reconocer que es ” algo”  difícil… Ahí os dejo algunas de las fotos capturadas.